Maestro Angel Llorca

angel_llorcaNacido en 1866 en Orxeta, con 21 años obtiene el título de Maestro de Primera Enseñanza y a los dos años es trasladado a Elche. Durante su estancia en la ciudad, que se prorrogaría hasta 1907, cursó estudios de Escuela Normal en Madrid, obteniendo el título de Maestro de Primera Enseñanza Normal. También participó en la Asamblea de Magisterio de Valencia y las Conferencias pedagógicas de Alicante (1895). Además de su colaboración en los medios locales (El Pueblo de Elche), también realizó varias publicaciones especializadas de su experiencia docente en Elche, alguna de ellas muy difundida y premiada: “Cómo es y cómo deberá ser nuestra educación popular” (Conferencia pronunciada en Elche. 1896); Escuelas graduadas. (1905, Memoria galardonada con el Premio de Honor y Medalla de Oro en la Exposición escolar de Bilbao, con D. Manuel B. Cossio y D. Miguel de Unamuno en el jurado) y Cinematógrafo educativo (1906, también galardonado, editado varias veces y todo un referente en la innovación educativa de la época).

En 1907 marchó a Madrid y ahí comenzó una fulgurante carrera  hasta convertirse en uno de los principales impulsores de la renovación pedagógica en España. Inspirado en los movimientos más representativos del momento que le tocó vivir: la Institución Libre de Enseñanza y la Escuela Nueva. Su labor se desarrolló fundamentalmente en el Grupo Escolar Cervantes de Madrid (1916–1936) donde llevó a cabo, junto a un grupo excepcional de maestras y maestros, una experiencia de puesta en práctica de los principios básicos de la ILE con las clases más populares y en la Escuela Pública. Su dedicación le ha hecho merecedor de reconocimiento como un impulsor de la renovación pedagógica y de la Educación Nueva convirtiéndose así en un destacado referente en la historia de la Educación.

El legado consta de abundante materiales, manuscritos o editados, cuadernos y trabajos inéditos. Abunda el testimonio de su correspondencia con los maestros y pedagogos de la Nueva Pedagogía, representantes como él de la nueva escuela, y de la reflexión sobre lo estudiado y vivido en visitas y en su participación en congresos en toda Europa. Llevó desde la práctica y el estudio una defensa clara de los postulados de la educación nueva, convirtiéndose, él y su labor docente, en puntal de la enseñanza pública  (Fundación Ángel Llorca).