Molinos harineros

El agua, el cultivo de cereales y las necesidades de alimentación de la población dieron lugar al establecimiento de molinos hidráulicos harineros a lo largo de todo el cauce del río Sella.

En su cuenca se han contabilizado, al menos, ocho en Relleu, tres en Sella y seis en La Vila Joiosa. El término municipal de Orxeta, como consta en el “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus provincias de Ultramar” de Pascual Madoz, contó también con dos ejemplos de molinos harineros: el llamado “Molí de Costa” y el “Molí de Baix”. Ambos podríamos clasificarlos dentro de la categoría de molinos horizontales de cubo, que es el elemento constructivo más característico, el cual permitía aumentar la potencia al elevar la caída del agua y precipitarla sobre la rueda de palas impulsoras.

El “Molí de Costa” mantuvo su actividad hasta mediados del siglo XX, en la década de los años Cincuenta. Se encuentra junto a la margen derecha del río Sella, en la zona septentrional del término, y justo en el punto donde se localiza el “Partidor” (obra destinada a repartir las aguas del cauce entre Orxeta y La Vila Joiosa). A pesar de su abandono y posterior desvalijamiento, después de varios años funcionando como centro de rehabilitación para toxicómanos, todavía pueden apreciarse parte de sus instalaciones originales, que se componía fundamentalmente de dos pares de muelas en tierra con dos cárcavos y un equipamiento sencillo (criba mecánica, secadora y torno cernedor).

El “Molí de Baix”, cuyo emplazamiento se encuentra aguas abajo, próximo a la cola oriental del embalse Amadorio, y apenas conserva parte de su cimentación, el cubo y unos metros de la acequia que lo alimentaba. Debió cesar su actividad a finales del siglo XIX, según testimonios orales, y disponía de un par de muelas.