Cuentos y leyendas

El Ayuntamiento de Orxeta, con la colaboración del Colegio Público Vicente Lino Ferrándiz, está elaborando un proyecto dedicado a la recopilación de dichos, historias, leyendas, refranes, anécdotas… relacionadas con el pueblo y sus gentes. Los familiares del alumnado, y especialmente los abuelos y abuelas, están siendo de gran ayuda a la hora de recopilar y transmitir nuestra tradición oral a las nuevas generaciones, contribuyendo de este modo en la salvaguarda de este frágil y singular patrimonio cultural.

Los textos que recogemos a continuación pertenecen a los trabajos realizados por los alumnos y alumnas de educación primaria del Colegio Público Vicente Lino Ferrándiz (Orxeta).

El Castellet de La Vella

Los ancianos cuentan que hace muchísimo tiempo, en lo más alto de la montaña llamada “Castellet de la Vella”, había un gran aljibe construido por los árabes.

Cuando los expulsaron de estas tierras, antes de abandonarlas, escondieron los tesoros que no podían llevar con ellos.

Parte de estos tesoros los escondieron en el aljibe, esperando que algún día pudieran regresar a por ellos.

La gente ha pensado siempre que existían estos tesoros, y han excavado y excavado, pero nunca se ha encontrado nada.

Autora: Helena (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

El Castellet de Orxeta

Hace muchísimo tiempo, cuando los moros vivían en Orxeta, hubo una guerra de moros contra cristianos. Ganaron los cristianos y los moros fueron expulsados.

Desde entonces se va diciendo, de generación en generación, que aquí enterraron sus tesoros.

Sin embargo, sólo se sabrá donde están enterrados a una hora de un día determinado del año. Ese día, un rayo de sol iluminará el lugar donde está el tesoro.

Pero aún se espera saber cuál es el día y la hora determinada, y aún no se ha encontrado el tesoro.

Autor: Manolo (alumno de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

El Pozo de la Muerte

Hace muchos años, en el camino del cementerio de Villajoyosa, vivía una mujer en una casa pequeñita que tenía un pozo.

Era una mujer, no muy mayor, separada. Una noche, a la mujer la tiraron dentro del pozo.

A la semana siguiente, vinieron a vivir a su casa un matrimonio. Por la noche, el matrimonio oyó un ruido de cadena y fueron a mirar que era, y vieron a un fantasma arrastrando las cadenas del pozo. Al día siguiente hicieron las maletas y se fueron.

Una semana después, vino otro matrimonio y le pasó lo mismo.

Desde aquel día no ha vuelto a vivir allí nadie. Cuenta la leyenda que la mujer salía del pozo porque no quería que nadie viviera allí y sólo quería asustar.

Hoy en día la casa no existe, y ahora es un bancal.

Autora: Laura (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

La Ermita de Santo Tomás

Antiguamente, hace mucho, mucho tiempo, en Orxeta, un pueblecito muy pequeño, hubo una sequía grandísima.

Allí, unos albañiles estaban construyendo una ermita, pero como no había agua, tuvieron que parar la obra.

Pasó por allí un anciano muy viejecito y les preguntó por qué habían parado la obra. Los albañiles le dijeron que no tenían agua y que no podían trabajar.

El anciano les dijo:

– Venid conmigo, yo os llevaré a un sitio donde hay agua.

El anciano les dijo eso, pero cuando llegaron al sitio indicado, allí no había agua.

El anciano les dijo:

– Haced un agujero muy profundo en el suelo.

Así lo hicieron, y de allí brotó el agua, desde lo profundo del pozo que habían hecho.

Antes de despedirse, el anciano les encargó que al pozo que habían hecho, le pusieran el nombre de Tomás.

El ‘Pozo de Santo Tomás’, desde ese día, no se ha secado nunca.

Autora: Rosi (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

La Huella de San Jaime

Cuentan los ancianos de Relleu que, hace muchísimo tiempo, iba San Jaime a lomos de su caballo blanco por las montañas de Relleu y se resbaló al cruzar el río.

Sus huellas quedaron marcadas en el lugar. En una parte de la sierra hay una patada del caballo dentro del río, más abajo, está el resbalón, y a la otra parte, subiendo hacia el castillo, está la huella del pie de San Jaime cuando se tuvo que apoyar para no caerse del caballo.

Estas marcas se pueden ver y es lo que cuenta la leyenda.

Autor: David (alumno de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

La Leyenda de Jaume el Barbut

Érase una vez un hombre llamado Jaume el Barbut. Jaime tenia una barba que era muy grande, de color negra,  y pinchaba mucho, como las agujas de una costurera.

Su gran amigo, era un sabio llamado el Sabio del Barranc Salat.

Un día de invierno, el Sabio estaba mirando su libro de consejos y vió un trocito que ponía: “Si conoces a alguien que le llamen Jaime que tenga una barba muy negra y puntiaguda como las agujas de una costurera, dile que tenga mucho cuidado con su barba, porque si se la corta, el morirá, y en el lugar donde estuviera, un gran agujero se descubrirá”.

En el momento en el que lo leyó, fue corriendo a decírselo.

Después Jaime quería saber si era verdad, se cortó un trozo de barba en el Barranc Salat. Jaime murió y la Cueva se descubrió. El Sabio del Barranc Salat le puso el nombre a la cueva: “La Cova de Jaime el Barbut”.

Y desde ese día, en el Barranc Salat, en una cuesta, está la “Cova de Jaime el Barbut”.

Si os apetece ir un día, os lo pasareis muy bien.

Autor: David (alumno de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

La Roca Encantada

En la provincia de Alicante hay un pueblo que le llaman Villajoyosa. En Villajoyosa hay una barriada que la llaman La Ermita. En La Ermita vivían dos familias que se llevaban mal. Las familias tenían hijos y, por aquellas cosas de la vida, se enamoraron la hija de una familia y el hijo de la otra.

Una noche se escaparon. Los padres, al enterarse, los maldijeron. Esa noche había tormenta. Y uno de los padres dijo:

– ¡Que los coja un rayo y se vuelvan de piedra!

En ese mismo momento cayó un rayo y se volvieron de piedra.

Hoy en día podemos ver la piedra que se conoce como la Roca Encantada. Y se dice que en las noches de tormenta se oyen los quejidos de los dos enamorados.

Autora: Laura (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

La Venta de Orxeta

Hace muchos años, unos albañiles que estaban en la Venta se encontraron unos jarrones que contenían oro. El jefe de los albañiles los escondió detrás de unas plantas. Siguieron cavando y se encontraron otras jarras que tenían mirra.

Luego les dijo a los hombres que se fueran a almorzar a sus casas. El jefe, que se había quedado en la obra, se llevó los jarrones y los escondió en el patio de su casa.

Por la noche hubo una tormenta y el agua se llevó arrastrando las jarras hasta el pantano Amadorio, hasta una casa que había allí, y la gente cree que las jarras están debajo de la casa.

Autor: Aitor (alumno de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

Las Lágrimas de Santa Marta

Hace muchos años había una sequía muy grande en Villajoyosa. El Ayuntamiento escribió cartas al Gobierno reclamando la construcción de un pantano. El Gobierno rechazó la construcción de dicho pantano repetidas veces. El día 8 de mayo, estando el cura oficiando una misa pidiendo que lloviera, vieron que a la imagen de Santa Marta le caían dos lágrimas.

En ese mismo instante comenzó a llover torrencialmente.

A los pocos días llegó una carta del gobierno, con fecha de 8 de mayo, en la cual se aprobaba la construcción de un pantano.

Autora: Laura (alumna de primaria del Colegio Público Vicente Lino Ferrándiz).

Les Elviretes

Hace mucho, muchísimo tiempo, un hombre de Sella, que era vendedor de cerezas, cogió su macho, como hacía todos los días, y se fue camino del mercado de Alicante a vender sus cerezas.

Cuando llegó allí, un día muy bonito, empezó a montar la parada y al ratito de estar allí, un hombre árabe le dijo, pensando que nadie le oía:

– Toma este plano y ahora te explico como tienes que ir a la cueva. Porque allí hay tesoros de más de 2.000 monedas de oro y como yo, lo más seguro, es que no pueda ir, sería una lástima que ese tesoro se perdiera. Tengo que huir porque lo más seguro es que me estén buscando para encerrarme.

– Muchas gracias, si lo encontrara, que lo más seguro es que lo encuentre, siempre pensaré en ti y te lo agradeceré siempre que pueda.

El hombre desmontó la parada, cargó el macho y emprendió camino hacia Sella.

Dos mujeres, que llamaban “les Elviretes”, cogieron el macho, porque lo oyeron todo, y se fueron antes que el hombre.

Cuando llegaron allí empezaron a cavar, sacaron el tesoro, lo cargaron al macho y se fueron deprisa hacia Sella.

El hombre fue lo más deprisa que pudo y se puso a cavar. Hasta que, al fin, hizo un agujero muy grande y se fue al pueblo y dijo a la gente que el moro del mercado lo había engañado.

Años más tarde, el hombre se dio cuenta de que “les Elviretes” se le adelantaron.

El hombre siguió vendiendo sus cerezas en el mercado como si no hubiera pasado nada.

Autor: Vicente (alumno de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

San Nazario

Hace muchísimos, muchísimos años, en el “Año del Cólera” murieron casi todos los hombres del pueblo y quedaron 7 familias. En la entrada estaba el pueblo, entonces decidieron hacer el pueblo donde está ahora.

El pueblo no tenía patrones ni iglesia, entonces se reunieron las 7 familias para ver si podían tener una iglesia y patrones; se reunieron y todos los nombres de santos que conocían, hicieron papeletas y las pusieron dentro de un saquito.

Trajeron la suerte y la sorpresa que tuvieron cuando vieron que salió “San Nazari martir de Milán” y las familias no conocían ese nombre, ni lo pusieron dentro del saquito. Pero no pasó una vez, pasó hasta tres veces, y la tercera vez vieron que era un milagro y decidieron hacerlo patrón del pueblo.

Desde aquel día, lo hicieron patrón, junto a “San Tomás de Villanova”.

Autora: Rosi (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).

Santa Marta

Hace muchos, muchos años, en el mar de Villajoyosa, hubo una batalla entre moros y cristianos.

Al principio, sólo había dos barcos en el mar, que eran los de los capitanes, uno moro y otro cristiano.

De repente apareció una virgen en el cielo, llamada Santa Marta, y les dijo:

– No luchéis y en este día haced una fiesta de moros y cristianos.

Tampoco le hicieron caso y comenzaron a luchar.

Santa Marta con su magia hizo subir la marea y se ahogaron todos.

Hoy en día se celebran las fiestas de moros y cristianos en honor a la patrona de Villajoyosa, Santa Marta.

Autora: Laura (alumna de primaria del C. P. Vicente Lino Ferrándiz).