PR. Serra d’Orxeta

SENDERO PR. CV-353.

AZAGADOR REAL DE LA SERRA D’ORXETA.

DATOS PRÁCTICOS:

Acceso: Para llegar a Orxeta debemos tomar la carretera que va de Villajoyosa a Sella (CV-770). Se aconseja dejar el coche a la entrada del pueblo (junto al Restaurante Paco), donde encontraremos aparcamiento público.

Longitud: 13’6 Kilómetros (ida y vuelta). Recorrido lineal.

Duración: 5 horas (ida y vuelta).

Dificultad: Media. La excursión transcurre enteramente por vías pecuarias y senda, pero cuenta con una fuerte subida hasta la cima de la Serra d’Orxeta.

Condiciones Físicas: Buenas.

Distancias Parciales:

  • Núcleo Urbano – Mirador Cumbre de la Serra d’Orxeta: 3.962 m.
  • Cumbre – Mirador Pantano del Amadorio: 2.871 m.

Desnivel acumulado (subida): 554 metros.

Desnivel neto: 497 metros.

Época apropiada: La excursión puede realizarse en cualquier época del año, siendo especialmente recomendables la primavera, el otoño y el invierno. Durante la estación estival deben evitarse las horas de mayor insolación.

Equipo: Ir provistos de agua, botas ligeras de montaña y ropa deportiva adecuada a la época del año.

Señalización:

  • Continuidad de sendero.
  • Giro brusco a la izquierda.
  • Giro brusco a la derecha.
  • Mala dirección.

Recuerda:

  • No enciendas fuego bajo ningún concepto.
  • Respeta la flora y fauna del entorno.
  • No abandones ni entierres la basura.
  • No camines fuera de los senderos.
Descripción del itinerario

El punto de partida se establece en el pintoresco núcleo histórico de Orxeta. Desde la “Plaça Dr. Ferrándiz”, el recorrido toma el “Carrer Major”, hasta enlazar con una de las vías pecuarias tradicionales del municipio. Ésta nos conducirá hasta la pequeña pasarela que cruza el Río Sella, para comenzar inmediatamente la ascensión a la “Serra d’Orxeta” por su cara noroeste.

Siguiendo la antigua Cañada Real, dejaremos paulatinam

ente a nuestra izquierda el “Barranc Salat” y el paraje conocido como “Els Garroferals”. La senda se hace ahora más estrecha y sinuosa, y la ascensión, aunque sin dificultad técnica, se endurece por la fuerte pendiente.

Por otra parte, nos internamos ya en un paisaje muy poco antropizado, salvo en las zonas de ladera más bajas, donde encontraremos numerosos cultivos de secano, fundamentalmente almendros y olivos.

A nuestra derecha, según el sentido de la marcha, disfrutaremos de una vista del pueblo que normalmente queda oculta al viajero, surgiendo en mitad del refrescante y verde oasis que conforma la Huerta. Ésta se compone principalmente de árboles frutales, predominando los cítricos, donde el limón goza de reconocido prestigio.

A partir de los 300 metros de cota sobre el nivel del mar, nuestro esfuerzo se verá recompensado por vistas realmente impresionantes. Además, conforme vamos ascendiendo, tendremos ocasión de experimentar una variedad interesante tanto en la composición geológica como en la vegetación.

En cuanto a la flora, destacamos que muchas de las especies que habitan en el lugar son o bien endémicas del mismo, o presentan un área de distribución muy restringida en el ámb

ito de la Comunidad Valenciana.

Por lo que respecta a la fauna, los grandes animales son escasos en la zona. Sin embargo, si extremamos nuestro sigilo, tal vez tengamos ocasión de observar una pequeña manada de jabalíes, zorros, e incluso alguna de las grandes rapaces que habitan las zonas más agrestes, como el búho real o el águila perdicera, aunque suelen ser de naturaleza muy esquiva. Aproximadamente pasadas las 2 horas de marcha alcanzaremos finalmente la cumbre, a 678 metros sobre el nivel del mar. Es el momento de hacer un merecido descanso, tomar aire y disfrutar del entorno.

Retomando la marcha, el itinerario nos conducirá cómodamente por toda la cresta de la montaña en dirección sur por la Cañada Real, acompañados siempre por panorámicas extraordinarias, no sólo del término de Orxeta, sino también de los municipios próximos comos Finestrat, Benidorm, Villajoyosa, Sella, Relleu… que harán las delicias de los aficionados a la fotografía.

Al final de la cresta, y también del itinerario, obtendremos una vista privilegiada del Pantano del Amadorio, otro de los grandes parajes municipales, repleto de la fauna y f

lora propia de los humedales, y donde suelen hacer escala multitud de aves migratorias, teniendo como telón de fondo una espectacular vista de la Costa Blanca.

Ahora, ya tan sólo nos queda iniciar el regreso, desandando los pasos dados, y esperar una nueva ocasión para disfrutar de esta agradable excursión.

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PR-CV 353 Plano.

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 Topoguía PR-CV 353

Mirador 1. La montaña alicantina

Mirador 1

Alicante es una provincia típicamente mediterránea, caracterizada por rasgos fuertemente contrastados, que crean una rica diversidad en el paisaje.

A la combinación de llanuras costeras, altas montañas y valles interiores, hay que añadir además la secular remodelación del medio realizada por el hombre. De este modo, los campos de frutales, almendros, olivos y algarrobos se alternan, en perfecta armonía, con pequeños bosques y espacios dominados por la vegetación xerófila.

La agricultura ha sido, hasta el reciente desarrollo del sector turístico, la principal actividad económica de la comarca de la Marina Baixa, y su huella todavía permanece visible en gran parte del territorio.

Testimonio de ello son los sistemas de regadío en las huertas tradicionales o las grandes obras de abancalamiento realizados en piedra seca, verdaderos monumentos de ingeniería agraria tradicional.

En cuanto a las montañas alicantinas, éstas pertenecen al sistema Bético de directriz suroeste-noroeste que, en el caso de las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baixa, llegan hasta el mar, conformando impresionantes acantilados.

Desde este punto obtenemos una privilegiada panorámica de un importante sistema montañoso de naturaleza caliza, formado por varios macizos y  dominados por los vértices topográficos de Aitana (1.558 m.s.n.m.) y Puig Campana (1.410 m.s.n.m.).

Mirador 2. El litoral alicantino

Mirador 2

El litoral de la provincia de Alicante suma un total de 212 kilómetros de longitud, de los cuales 66 kilómetros pertenecen a las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baixa, factor que ha determinado en gran medida la antigua vocación marinera de sus gentes.

En la actualidad, la Costa Blanca se ha convertido en un reclamo turístico de carácter internacional, y sus poblaciones ribereñas (Altea, Benidorm, La Vila Joiosa…) reciben anualmente millones de turistas, sobre todo en el período estival.

Debido a la proximidad de las montañas al mar, la costa presenta la peculiaridad de un perfil recortado, alternándose los acantilados y peñones con pequeñas calas y ensenadas de aguas cristalinas y siempre apacibles, enmarcadas en parajes de gran belleza.

En cuanto a la hidrografía comarcal, hay que decir que no existen grandes cursos de agua, sino que más bien se trata de típicas ramblas mediterráneas. Este hecho ha supuesto históricamente que la escasez de agua se convierta en un verdadero handicap en estas tierras.

En consecuencia, el Embalse de Amadorio, otro de los grandes referentes paisajísticos del entorno, tiene por objeto regular los caudales del río Amadorio y su afluente el río Sella, a fin de mejorar y ampliar el riego y el abastecimiento de las ciudades de Benidorm y La Vila Joiosa.

Construido en 1957 y de propiedad estatal, el embalse tiene una capacidad de 15 Hm3 de capacidad, con una presa de gravedad de 63 metros de altura y 318 metros de longitud de coronación, con aliviadero de compuertas de 400 m3/s de capacidad. La superficie de la lámina de agua es de 83 has.